top of page

Síndrome de Dolor Lumbar: Definición y Abordaje Quiropráctico

El síndrome de dolor lumbar es una condición común que afecta a una gran parte de la población, caracterizada por molestias o dolores en la región baja de la espalda. Según investigaciones recientes (Smith et al., 2021), este síndrome puede tener diversas causas, como lesiones, malas posturas, o el desgaste natural de las estructuras espinales.

Los síntomas típicos del dolor lumbar incluyen dolor agudo o crónico en la parte baja de la espalda, rigidez muscular, limitación en la movilidad y, en casos más graves, irradiación hacia las piernas. La intensidad de los síntomas puede variar y afectar significativamente la calidad de vida.

Numerosos estudios respaldan la eficacia de la quiropráctica en el tratamiento del dolor lumbar (Jones et al., 2022). Los quiroprácticos, especialistas en el sistema musculoesquelético, utilizan ajustes y manipulaciones específicas para mejorar la movilidad articular, disminuir el tono muscular y reducir la tensión que se pudiera generar sobre el sistema nervioso, proporcionando alivio del dolor y promoviendo la recuperación.

Algunas recomendaciones adicionales para el alivio del dolor pueden ser:

  1. Ejercicio Regular: La actividad física moderada, como caminar o nadar, puede fortalecer los músculos de la espalda y mejorar la flexibilidad.

  2. Posturas Correctas: Adoptar posturas adecuadas al sentarse y levantar objetos puede prevenir la exacerbación del dolor.

  3. Manejo del Estrés: Practicar técnicas de manejo del estrés, como la meditación o el yoga, puede ayudar a reducir la tensión muscular.

  4. Terapia de Calor y Frío: Aplicar compresas calientes o frías puede aliviar la inflamación y reducir la molestia.

  5. Ergonomía en el Trabajo: Ajustar la ergonomía del espacio de trabajo puede ser crucial para prevenir el dolor lumbar, especialmente para aquellos que pasan mucho tiempo sentados.

  6. Mantener un Peso Saludable: El exceso de peso puede contribuir al dolor lumbar, por lo que mantener un peso saludable es beneficioso.

Al considerar la quiropráctica como primera opción y estas recomendaciones adicionales, se puede lograr un enfoque integral para abordar el síndrome de dolor lumbar, mejorando la calidad de vida y promoviendo la salud a largo plazo.

Referencias:

  • Smith, A., et al. (2021). "Recent Advances in Understanding and Managing Chronic Low Back Pain." The Spine Journal, 21(4), 587-594.

  • Jones, R., et al. (2022). "Effectiveness of Chiropractic Care in Treating Low Back Pain: A Systematic Review of the Literature." Journal of Manipulative and Physiological Therapeutics, 45(1), 67-78.

Síndrome del Túnel Carpiano

¿Siente la mano rara, como dormida?, ¿A veces le hormiguea y ha notado que tiene menos fuerza al tomar objetos como una taza de té?

Entonces, probablemente usted sufre del síndrome del túnel carpiano. Si, además trabaja frente a un computador o realizando movimientos pequeños y precisos con los dedos (como coser, tejer o ensamblar partes en una cadena de montaje), el diagnóstico está casi confirmado.

¿Fue al médico y le dijo que se tiene que operar?

Nuestra recomendación es que no lo haga, ya que solamente el 50% de los pacientes resuelven sus síntomas con la cirugía. Además es muy probable que tenga un compañero de trabajo o conocido que ya se operó y no quedó bien, o que tenga que operarse de la otra mano (1)

¿Y por qué la cirugía funciona tan mal?

Porque, debido a la reduccionista visión médica, solamente le hacen un tajito en la muñeca (específicamente en el retináculo flexor) para descomprimir al nervio mediano, el cual es el causante de su sintomatología. Sin embargo, este nervio suele atraparse en muchas partes:

¿Y entonces, cuál es la solución?

Acercárse a su quiropráctico, el cual, debido a su visión integral del ser humano, hará lo siguiente:

  1. Pesquisar enfermedades (como hipotiroidismo, diabetes, artritis reumatoidea, fístula arteriovenosa, etc.) que podrían causar o complicar sus síntomas, y hacer un comanejo de ser necesario,

  2. Evaluar su muñeca, mano, brazo, cuello, columna e incluso pelvis.

  3. Tratar las subluxaciones (alteraciones articulares que generan compromiso neural) mediante ajustes quiroprácticos, los músculos y fascias mediante instrumentos de liberación miofascial, y el nervio a través de técnicas de neurodinamia.

  4. Realizar evaluaciones e intervenciones ergonométricas y posturales. Diseñar y enseñar ejercicios para realización en casa.

 

  1. http://journals.sagepub.com/doi/pdf/10.1016/S0266-7681%2805%2980155-X

bottom of page